• Pronto, sus pantalones también cayeron, y ahí estaba él, desnudo y completamente erguido. Nos miraba a todas, un poco perplejo pero evidentemente excitado. Relato erótico


  • El hombre me giró suavemente para que quedara de espaldas a él, su cuerpo cálido presionando contra el mío. El vestido que llevaba, que apenas me cubría, fue subido lentamente hasta mis caderas, y su boca comenzó a besarme el cuello, haciéndome estremecer. Relato erótico


  • Álex y Leo se miraron cómplices. “Nosotros también hemos hablado mucho de nuestras fantasías,” confesó Leo, con una mirada provocativa. «A veces nos preguntamos hasta dónde podemos llegar con una mujer, pero nunca lo hemos puesto a prueba.» Relato erótico.


  • Frente a mí había varios hombres, todos desnudos, atados por las muñecas y con los ojos llenos de deseo. Podía sentir la tensión en el aire. Sabían que yo era quien tenía el control, que solo yo decidiría quién de ellos recibiría el privilegio de alcanzar el clímax. Relato erótico.


  • —¿Alguna vez se han preguntado qué hacen otras parejas en privado? —dijo, recostada en la cama y mirándolos con una sonrisa pícara—. Ya que estamos aquí… ¿por qué no descubrirlo? Relato erótico


  • «Escucha con atención, Javier», dijo Roberto, inclinándose sobre Marta y recorriendo su cuerpo con la punta de los dedos. «Hoy aprenderás a través de lo que ves. Observa cómo reacciona su cuerpo a cada toque. Esta es la clave del placer.» Relato erótico.


  • Marina, ahora más confiada, dejó que sus manos se aventuraran más allá, hasta la parte inferior del abdomen, justo donde la toalla comenzaba a ceder. Relato erótico.


  • Se desvistieron con prisa, pero no con torpeza, como si la experiencia de los años les hubiera enseñado el arte de disfrutar cada momento. Cuando estuvieron desnudos, se miraron por un segundo, admirando cómo el tiempo había dejado sus huellas, pero también apreciando la madurez de sus cuerpos. Relato erótico.