-
El arte de la sumisión
Su lengua exploraba mi boca mientras una de sus manos descendía por mi pecho, deteniéndose para jugar con mis pezones, que se endurecieron al instante bajo su toque. Relato erótico
Su lengua exploraba mi boca mientras una de sus manos descendía por mi pecho, deteniéndose para jugar con mis pezones, que se endurecieron al instante bajo su toque. Relato erótico