• Lluvia y deseo

    Pablo sonrió, una sonrisa cálida y segura. Se inclinó hacia Daniel, su mano rozando suavemente la mejilla del joven antes de acercar sus labios. El beso fue suave al principio, exploratorio, pero pronto se volvió más firme, más decidido. Daniel, aunque nervioso, respondió, dejando que sus manos se deslizasen por el torso de Pablo, sintiendo…