• Ella deslizó sus tirantes con una gracia provocadora, revelando unos pechos firmes, de pezones oscuros y erguidos que pedían ser tocados. Relato erótico


  • Se arrodilló entre mis piernas, abriéndolas aún más, sus manos recorrieron mis muslos con una firmeza que me hizo gemir. Cuando la punta de su miembro se alineó con mi entrada húmeda, sentí un pulso eléctrico recorrer mi cuerpo. Relató erótico


  • Me tomó de la mano y me guió hacia una camilla en el centro de la habitación, donde había correas de cuero negro colgando de los costados. Mi corazón latía con fuerza, pero el deseo había eclipsado cualquier miedo que pudiera haber tenido. Relato erótico


  • Tiré los dados, y la instrucción fue clara: “acariciar a alguien que no sea tu pareja”. Miré alrededor, sintiendo el peso de las miradas sobre mí, hasta que mis ojos se posaron en Laura. Me acerqué an ella, mis dedos deslizándose por su muslo hasta que llegué al borde de su ropa interior. Relato erótico


  • Sus manos eran fuertes, seguras, y se movían con una precisión que me volvía loca. Antes de darme cuenta, había deslizado mis bragas por debajo de la falda, tirándolas a un lado. Relato erótico


  • Tus manos comenzaron a explorar mi cuerpo, levantando mi falda y deslizándote hacia mi ropa interior, mientras Clara se arrodillaba detrás de mí, sus dedos deslizándose bajo mis bragas, acariciándome con una habilidad que me hacía perder el control. Relato erótico


  • Sus dedos se deslizaron bajo el elástico de mis pantalones cortos, buscando y encontrando mi humedad. No me había dado cuenta de lo mojada que estaba hasta que sus dedos me invadieron, provocándome un gemido ahogado que apenas pude contener. Relato erótico


  • Laura, mientras tanto, me penetró con dos de sus dedos, curvándolos de tal forma que encontraron ese punto dulce en mi interior, haciéndome gritar de placer. Relato erótico